LA EMPRESA
Boteco es una empresa experta en el diseño y producción de empuñaduras de maniobra y componentes mecánicos.
Más de 400 categorías de productos con un total de más de 15.000 productos diferentes.
Cada producto se fabrica utilizando materiales sumamente fiables y métodos constantemente perfeccionados, gracias a importantes inversiones en tecnologías de diseño y producción.
¿Nuestro objetivo?
Ofrecer al cliente:
- una óptima relación calidad/precio;
- productos innovadores;
- altos niveles de personalización;
- practicidad de uso;
- una gama en continua ampliación.
Boteco hoy
NUESTRA HISTORIA
Fundada a principios de los años 70 con el nombre de Botecoplast, la empresa comenzó produciendo una pequeña gama de botones y pomos, y una serie de componentes especiales según dibujo, exclusivamente con material termoendurecible (baquelita, tesilita, etc.), que era el único disponible en esa época.
En poco tiempo Botecoplast desarrolló una tecnología innovadora para la producción de componentes especiales utilizados en la construcción de soldadoras portátiles.
Un sector en el que tuvo un gran éxito, al punto de llegar a abastecer a casi el 90 % de los fabricantes de soldadoras, dejando así la producción de empuñaduras en un segundo plano.
La situación permaneció incambiada durante varios años hasta que, a principios de los años ‘80, se decidió reanudar el desarrollo de las empuñaduras industriales, que se ofrecían en un pequeño catálogo. Esta decisión también fue impulsada por la introducción en el mercado de nuevos materiales plásticos, como los tecnopolímeros reforzados (1983), que permitieron a la empresa desarrollar nuevos diseños y crear nuevas líneas de producto.
El primer artículo producido con estos materiales fue la serie G730, pomo con 4 lóbulos hueco. El diseño innovador y los precios competitivos determinaron el éxito de esta línea, llevando a la empresa a comenzar un proceso de conversión de la producción, mediante la adquisición de nuevas máquinas y la producción nuevos moldes.
A principios de los años 90 llegaron también las primeras máquinas CNC para la producción de moldes y para el moldeo. En 1992 se comenzó a proyectar con sistemas CAD y, desde 1997, con sistemas 3D. En el taller, el CAM 2D/3D ayudó a concretar las nuevas líneas ergonómicas creadas en la oficina técnica.
Desde el punto de vista comercial, a partir de 1990 se desarrolló también la red de distribuidores, que llevó a Botecoplast a ser conocida y apreciada en todo el mundo.
En 1999 Botecoplast producía una amplia gama de empuñaduras y se independizaba del mercado de la soldadura.
Para coronar el nuevo camino comenzado, la empresa decidió un cambio de imagen: quitó "PLAST" del nombre (ya que la identificaba demasiado como un moldeador técnico subcontratista) y adoptó un nuevo logotipo con el fin de identificar mejor la nueva gama de empuñaduras.
Botecoplast se convirtió en Boteco.